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¿CÓMO ACTÚA UN LÁSER DE DEPILACIÓN ?

Actúa por el principio de fototermólisis selectiva, cuyo objetivo es la eliminación del folículo piloso sin afectar estructuras vecinas. Esto lo hace mediante pulsos de luz de alta energía, con longitudes de onda que sean absorbidas selectivamente por el cromóforo diana, utilizando tiempos de emisión que sean inferiores al tiempo de relajación térmica del folículo piloso (20-60 milisegundos).

El folículo piloso contiene un cromóforo natural que es la melanina. Otros cromóforos presentes en la piel son el agua y la hemoglobina. Los láseres que se emplean para depilación tienen como diana la melanina y deben emitir una luz con una longitud de onda adecuada para que presente mucha absorción por ésta pero poca por otros pigmentos. La energía lumínica, al ser absorbida por la melanina, es transformada energía térmica, es decir, en calor que es lo que va a dañar el folículo piloso.

En la actualidad se desconoce cuál es el lugar específico que se debe destruir para evitar la regeneración del pelo. Los estudios postulan que si la destrucción se realiza en la papila y la matriz, lo que se observa es un retraso en el crecimiento folicular, y si se lesionaran las células madre del área de la protuberancia en la interfase entre la vaina radicular externa y el tejido conectivo, se conseguiría una depilación permanente.

depilacion

 

Parámetros a considerar en la fototermólisis:

Longitud de onda: es la banda del espectro electromagnético donde emite cada láser. Se mide en nanómetros (nm). A mayor longitud de onda, mayor penetración en la piel y menor absorción por el cromóforo. Para la melanina las próximas al infrarrojo son las más adecuadas (700-1400 nm).

Tiempo de relajación térmica: es el tiempo necesario para reducir en un 50% la temperatura generada por la emisión lumínica sobre el tejido o estructuras donde actúa. La duración del pulso ideal debe estar entre el tiempo de relajación de la epidermis (3-10 milisegundos) y el del folículo piloso (40-100 milisegundos).

Dosis o fluencia: es la relación entre la energía aportada y la superficie del haz de irradiación y se mide en Julios/cm 2. La eficacia es proporcional a la dosis.

Duración del pulso: es el tiempo que dura la emisión de energía. Se mide en nano, micro o milisegundos. La duración de pulso ha tomado una gran importancia desde que Altshuler ha postulado la teoría ampliada de la fototermólisis, que calcula el largo de pulso ideal para un “target” a distancia del “heater” considerando el tiempo de difusión de calor desde el “heater” hasta la parte más externa del “target”. El “heater” sería lo que absorbe la eía (melanina) y el “target” el objeto a lesionar por el calor (células madre de la protuberancia). El tiempo de daño térmico según esta teoría es el tiempo de daño irreversible de la porción más externa del “target” y para un folículo de 200 micras se calcula que es 170 ms.

Número de pulsos: la posibilidad de fraccionar la energía en varios pulsos, permite aplicar dosis mayores preservando la epidermis.

Intervalo entre pulsos o delay: tiempo entre un pulso y otro.

Tamaño del haz de irradiación o “spot”: a mayor superficie mayor penetración y mayor eficacia. Cuando se aplica un spot pequeño existe mayor dispersión de los fotones en dirección radial, no llegando a los bulbos pilosos y decae la fluencia. Para evitar este efecto de disipación radial, el tamaño de spot debe ser más grande que la profundidad de penetración de la luz en el tejido (5-10 mm).

Frecuencia de pulsos: es la rapidez de disparo (número de pulsos por segundo) y contribuye a reducir la duración de las sesiones. Se mide en hertzios.

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Última actualización: 18 / 11 / 2008
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